El Encuentro de Bandas de Cornetas y Tambores, la clausura de la parte académica del congreso, el concierto de música religiosa y la cena de gala con la interpretación de ‘La mujer cercada’ por Capitonis Durii marcan la jornada del sábado.

La iglesia de María Auxiliadora se quedó pequeña para el Concierto de Clausura del VII Congreso Nacional de Cofradías y Hermandades, con la participación de un Ensemble de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León junto a los Coros ‘Aures Cantibus’ (dirigido por Oksana Karina) y Coro Sacro ‘Jerónimo Aguado’ (dirigido por Pablo Durán), dirigidos por el compositor y obispo monseñor Marco Frisina, maestro de capilla de la basílica de San Juan de Letrán, con la participación de la soprano Montserrat Martí Caballé y del barítono zamoranos Luis Santana, que pusieron al numeroso público en pie tras interpretar un repertorio religioso con el personal estilo de Frisina, melódico y dulce, con piezas en latín y en español sobre la liturgia. El conjunto de cantores y orquesta ofreció como bis un Regina Coeli en un templo abarrotado donde se creó una especial atmósfera para la meditación y la oracion con la música de Frisina, un acontecimiento musical que constituyó un broche de oro a la clausura oficial.

Cena de gala y teatro

El programa concluía con una cena de gala en el Hotel Convento I con la representación de la obra teatral ‘La Mujer cercada’ por la Asociación Cultural Capitonis Durii, una obra de José González Torices sobre la historia de la reina Doña Urraca, escenificada por los gigantes, cabezudos y títeres de la asociación, con las voces de un grupo de actores, que ilustraron a los comensales sobre la historia y la leyenda de Zamora que narra el Romancero.

Carpa y clausura

Previamente, por la tarde, en la carpa de Claudio Moyano se sucedieron las presentaciones de las Semanas Santas de Viveiro, León, Medina del Campo, Zaragoza y Valladolid, mientras que en la calle a las 18.30 se iniciaba el pasacalles con las bandas de Nuestra Señora de la Misericordia (Viveiro), Dulce Nombre de Jesús Nazareno (León), Amor y Paz (Salamanca), Santo Sepulcro (Medina del Campo), Cofradía de Jesús Nazareno (Zamora) y Ciudad de Zamora, que inundaron las calles de la ciudad, repletas de gente, de la música de cornetas y tambores que convirtió una tarde de febrero en una tarde de Semana Santa.

La última sesión de la tarde del sábado ha estado dedicada a Teología Pastoral, con la Ponencia Marco de Francisco José Andrades Ledo y del delegado nacional de Cofradías y Hermandades, Javier Fresno, para proceder a la clausura académica del VII Congreso Nacional de Cofradías y Hermandades por el director general de Turismo de la Junta de Castilla y León, Javier Ramírez Utrilla, quien destacaba que Zamora ha sido la provincia  de la Comunidad que más ha incrementado sus pernoctaciones y valoraba “muy positivamente” el congreso, destacando el nivel de las sesiones académicas y la masiva afluencia a la carpa cultural, que ha desbordado las previsiones, agotando en un día y medio el material de la mayoría de espacios promocionales de las diferentes celebraciones de Interés Turístico Internacional.