La Crucifixión

La Crucifixión

Representa el momento en que Cristo es clavado en la cruz.

Le fue encargado en 1.880 a Ramón Álvarez que lo dio terminado en 1.884, tras una larga y conflictiva espera.

El misterio, el mejor de su producción artística, se compone de nueve figuras: Cristo en el momento de ser clavado en la cruz, dos sayones uno que clava sus pies mientras otro los sujeta, otros dos que hacen lo propio con las manos, un centurión, y la Virgen, San Juan, y María Magdalena que contemplan la escena. Todas lo son de tamaño natural, y talladas en pino las cabezas, pies y manos, mientras que los ropajes se simulan con lino encolado.

Su mesa tiene dos manos, a saber: las de Alfonso Pastor Cadierno (1.956), y las de José Antonio Pérez González (2.001), y es llevada a hombros por cuarenta y cuatro cofrades.