Cofradía Virgen de la Esperanza

JUEVES SANTO

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Espíritu Santo

LA ESPERANZA

Cruza el puente

Historia

La Cofradía de Jesús del Vía Crucis adquiere en el año 1950 la imagen de la Virgen de la Esperanza, obra del escultor Víctor de los Ríos Campos, por ocho mil pesetas, que fueron donadas por Carlos Pinilla Turiño, así como su mesa procesional.

En la tarde-noche del Martes Santo 20 de marzo de 1951 la Virgen de la Esperanza sale por primera vez en la procesión de Jesús del Vía Crucis en mesa sobre ruedas tallada también por Víctor de los Ríos.

Diez años más tarde, el Jueves Santo 30 de marzo de 1961, la imagen desfila por primera vez con salida desde la iglesia conventual de las Dominicas Dueñas de Cabañales (donde ha quedado el Martes Santo) y recogiéndose en la iglesia de San Andrés. Este itinerario sería después el oficial durante muchos años.

Al año siguiente (1962) se constituye la Asociación de Damas de la Virgen de la Esperanza, como rama filial de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis, con más de doscientas asociadas, para acompañar a la Virgen en la mañana del Jueves Santo. Su insignia es una medalla con la imagen de la Virgen pendiendo del cuello mediante una cinta verde. A las mujeres se les recomienda procesionar con vestido oscuro (preferible negro), la medalla reglamentaria y un cirio. A partir de ese momento la asociación se denominará  “Sección Damas de la Virgen de la Esperanza, y la Virgen estrena un nuevo manto regalado por la Duquesa de Osuna.

Pasando el tiempo y por la tradición de lucir la tradicional mantilla para “visitar el Monumento” el Jueves Santo, la blonda y la peineta se incorporan como parte de la indumentaria en la procesión, con luto riguroso en la vestimenta.

Habrían de pasar diez años para que en 1972 la Junta General de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis acuerde invitar a sus juntas generales a la presidenta de la Sección.

Pasando el tiempo, en 1986 y bajo la presidencia de Virgilio Pedrero se acuerda nombrar dos vocales mujeres en representación de la sección Damas de la Virgen de la Esperanza en la propia Junta Directiva de la Cofradía de Jesús del Vía Crucis.

El primer Reglamento Interno de la Sección de Damas de la Virgen de la Esperanza se aprueba en 1989. La Virgen es restaurada en Valladolid en el taller de Mariano Nieto y los paños de la mesa procesional se readaptan en las estaciones del Vía Crucis del Martes Santo, según diseño del artista Antonio Pedrero Yéboles, para poder ser portada a hombros por sus cargadores.

En 1990 la imagen sale a hombros y se aprueba una nueva tulipa de cristal que sustituye a la verde de metal (que a su vez sustituyó a una verde de cartulina) y en 1992, bajo la presidencia de María Milagros García Alonso “Mari”, se aprueba   un abrigo negro de cuello cerrado obligatorio para las Damas. En 1993 se acuerda el cambio de medalla para las hermanas de la Cofradía.

Entre 2003 y 2004 las asambleas generales de la cofradía y de la Sección aprueban el nuevo Reglamento Interno y surge la Sección Virgen de la Esperanza, que en 2009 y por mayoría absoluta en Asamblea General Extraordinaria de hermanos y damas, deriva en la conversión de la Sección de Damas de la Esperanza en Cofradía independiente, siendo Pedro García Álvarez presidente de la cofradía del Vía Crucis y María José Herrero Palacios presidenta de la sección. El 21 de septiembre de 2010 el obispo monseñor Gregorio Martínez Sacristán aprueba los Estatutos fundacionales de la Cofradía Virgen de la Esperanza de Zamora.

Los días 21 y 22 de diciembre de 2013 se celebra en la Santa Iglesía Catedral el primer Besamanos a la Virgen de la Esperanza, dentro de los actos de su festividad, que tiene lugar el 18 de diciembre.

En 2014 las hermanas estrenan la medalla de la nueva cofradía y en 2016 los cofrades lucen en sus varas los remates con el nuevo anagrama, diseñado por Fernando Palacios.

La cofradía estrena en 2017 bandera y banderines y la Banda de Cornetas y Tambores sus nuevas galas. Un año después estrena otra bandera confeccionada en raso blanco, con el anagrama bordado, en recuerdo a la primera que lució la extinta Sección de Damas.

En 2022, tras 17 años en la presidencia, María José Herrero no opta a la reelección y Pedro García Álvarez es nombrado presidente honorífico. Pablo Alonso es elegido por los hermanos como nuevo presidente de la cofradía.

Con motivo del 75 aniversario de la incorporación de la Virgen al Vía Crucis, ambas cofradías han celebrado en 2025 un intenso programa de actos.

 

Otros actos y cultos

La cofradía celebra cada 18 de diciembre la festividad de la Virgen de la Esperanza.

El Miércoles Santo, en vísperas de la procesión, las Dominicas Dueñas de Cabañales celebran una misa para acompañar desde la clausura a la Virgen. En este oficio antiguamente se bendecían e imponían las medallas a las nuevas damas, acto que la cofradía ha trasladado a la Catedral en fechas próximas a la Cuaresma.

Apuntes rápidos

La Hermandad

Nombre

Cofradía de la Virgen de la Esperanza

Fundación

21 de septiembre de 2.010

Nº hermanos

2.700

Presidente

Pablo Alonso Vicente

Información

info@esperanzazamora.es / Cofradía Virgen de la Esperanza de Zamora Apdo. de Correos 45 · 49071 (Zamora)

Sede social

Calle Ramos Carrión,4. 49001 Zamora.

Más información

Virgen de la Esperanza- Junta Pro Semana Santa de Zamora

Alegría contenida

la imagen

Virgen de la Esperanza. Es la imagen titular de la Cofradía y pertenece a la Cofradía de Jesús del Vía Crucis, que la cede desde la noche del Martes Santo a su llegada a Cabañales hasta el Jueves Santo, cuando regresa a la Catedral.

En mayo de 1950 Carlos Pinilla Turiño dona a la Cofradía 25.000 pesetas para adquirir la imagen. La directiva contacta con diferentes escultores, siendo elegida la propuesta del imaginero cántabro Víctor de los Ríos Campos. Es una imagen de bastidor de 1,70 m. de altura con brazos y cabeza articulados.

Porta corona de plata realizada por el joyero zamorano don Bautista García Sánchez y manto de terciopelo verde bordado por las religiosas franciscanas del convento de Santa Marina, orlado con greca de hilo de oro y trescientas cincuenta y una estrellas donadas por devotos cuyos nombres quedaron escritos en el reverso del manto, ocultos por el forro.

Recibe culto en la Capilla de San Nicolás, dentro de la Santa Iglesia Catedral de Zamora.

Verde luto

vestimenta

Vestimenta Espíritu Santo

Las mujeres visten de riguroso luto con el abrigo reglamentario, guantes blancos, y media y calzado negro. Van tocadas con mantilla y peineta y portan5 vela de cera con tulipa de cristal y medalla con cinta verde que pende del cuello.

Los hermanos visten túnica y caperuz de raso blanco con el anagrama de la cofradía en la pechera, con amplia capa de vuelo y fajín de raso verde. Portan varas plateadas rematada con el anagrama de la cofradía, guantes blancos y zapato negro.

Rasgos distintivos

singularidades

Cruz de Plata

De estilo barroco con varios relieves y filigranas, fue donada por Aurora Payá y se sitúa en la cabeza de la procesión.

Banda y voz

la música

Banda de Cornetas y Tambores.
Abre la procesión delante del Barandales.

Banda de Música Maestro Nacor Blanco.
Dirigida por Álvaro Lozano, acompaña habitualmente el paso de la Virgen por las calles interpretando diversas marchas como “Esperanza de Zamora”, de Carlos Cerveró; “La Saeta” o “Los Clavos”, de Antonio Pedrero Rojo. Por ser la imagen titular, sale de Cabañales y entra en la Catedral con la Marcha Real.

Salve popular.
Es el cántico que las hermanas y hermanos tributan a la Virgen como despedida antes de acceder a la Catedral en su regreso.

Imprescindibles

momentos

El conjunto que conforman el manto verde de la Virgen, su mesa dorada y sus faldillas de terciopelo granate produce un efecto visual y estético de gran fuerza en la calle. La salida de la Virgen del convento de Cabañales o el paso por el Puente de Piedra con la ciudad amurallada como fondo son momentos de gran plástica.

La elegante subida de la imagen por la Cuesta de Balborraz a los sones de La Saeta constituye el momento álgido de la procesión, que después se dirige hacia la Catedral por las rúas antañonas llenas de historia. La llegada a la Catedral resulta especialmente emotiva con el cántico de la Salve, o la despedida con el himno nacional mientras las mujeres alzan sus tulipas al cielo.