Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo

VIERNES DE PASIÓN (DE DOLORES)

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Espíritu Santo

Espíritu Santo

Pórtico de la Pasión

Historia

La Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo nace en el marco del proceso de renovación de la Semana Santa de Zamora iniciado a mediados de la década de 1950, impulsada por las nuevas generaciones de zamoranos de tradición cofrade.

Su fundación se gesta en el verano de 1974, cuando un grupo de jóvenes zamoranos -con Francisco Gustavo Cuesta de Reyna a la cabeza-, promueve la creación de una nueva hermandad en torno a la imagen del Cristo del Espíritu Santo, aparecida años antes en la iglesia del mismo nombre, para fomentar el culto público, la fe y la piedad cristiana. Se determina su salida en la noche del Viernes de Dolores (Viernes de Pasión).

Desde sus orígenes, la hermandad encuentra dificultades para su integración en la Junta Pro Semana Santa, que rechaza inicialmente el proyecto al considerar que su salida procesional se celebraría fuera del marco de la Semana Santa, entre el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección. No obstante, el Obispado de Zamora (entonces con la sede vacante) acoge favorablemente la iniciativa. Así, el 12 de diciembre de 1974, el Administrador Apostólico de la diócesis, Don Antonio Briva Miravent, aprueba la constitución canónica de la hermandad y firma sus primeros estatutos.

La primera procesión tuvo lugar el  viernes 21 de marzo de 1975, durante la Cuaresma. Tras ella, la hermandad vuelve a solicitar su ingreso en la Junta Pro Semana Santa, produciéndose un prolongado periodo de desencuentros -provocados en parte por artículos publicados en prensa que mostraban a la nueva hermandad como “víctima” que tensionaron el proceso de integración- que marcaron las relaciones entre ambas instituciones durante más de dos décadas, si bien su itinerario y sus fotografías siempre fueron incluidos en los itinerarios oficiales de la Semana Santa zamorana editados por la Junta.

Finalmente, en 1998, y tras una invitación expresa de la Junta de Cofradías, la hermandad ingresó oficialmente en su seno, 25 años después de su fundación.

La corporación se consolida desde sus inicios con un concepto revolucionario con respecto a la tradición existente hasta ese momento en Zamora: un marcado estilo medieval, austero y penitencial, visible tanto en la estética de su procesión -hábito con capillo, iluminación, andas del Cristo y elementos procesionales- como en su estructura organizativa, inspirada en la tradición monacal (abad, viceabad, cabildos menor y mayor). La incorporación del coro y las composiciones de Miguel Manzano marcarán asimismo una época de inflexión en la música de la Pasión. Mantiene además claros paralelismos espirituales y estéticos con otras cofradías penitenciales contemporáneas, con las que ha mantenido una estrecha relación desde sus primeros años.

En sus orígenes, la hermandad fue exclusivamente masculina. Aunque a finales de la década de 1970 se planteó la incorporación de la mujer, estas solicitudes no prosperaron en sucesivas asambleas generales (cabildos mayores). No es hasta el proceso de adaptación al Estatuto Marco diocesano, iniciado en 2006, cuando se aborda una reforma estatutaria que permite la incorporación de las mujeres como hermanos de pleno derecho. Los nuevos estatutos fueron aprobados por el Obispo el 31 de mayo de 2010.

En la actualidad, la Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo es una cofradía mixta, integrada por 1.200 hermanos y hermanas, que mantiene viva su identidad penitencial fundacional y su compromiso con la Semana Santa de Zamora, que ya no se concebiría sin ella.

Faroles - Espíritu Santo - Junta Pro Semana Santa de Zamora

Apuntes rápidos

La Hermandad

Nombre

Hermandad Penitencial del Santísimo Cristo del Espíritu Santo

Fundación

Aprobada canónicamente el 12 de Diciembre de 1.974, realizó su primer desfile procesional el 21 de Marzo de 1.975

Nº hermanos

1.200 aproximadamente

Abad

Manuel Cardó Moldón

Sede

Iglesia del Espíritu Santo

Más información

Cristo del Espíritu Santo - Junta Pro Semana Santa de Zamora

Naturalismo gótico

la imagen

El Santísimo Cristo del Espíritu Santo es la imagen más antigua que procesiona en la Semana Santa de Zamora. Se trata de un crucificado gótico anónimo, de mediados del siglo XIV, de tamaño inferior al natural, que representa a Cristo en el momento de su muerte en la cruz.

La talla combina rasgos de dinamismo y primeros intentos de naturalismo gótico —como la cabeza inclinada, la boca entreabierta o la corona de espinas— con elementos arcaizantes, visibles en el tratamiento anatómico, el rostro sereno y el largo paño de pureza.

Originalmente formó parte de un calvario en la iglesia del Espíritu Santo, del que fue retirado en época indeterminada. La imagen apareció emparedada y mutilada en 1963, durante unas obras en el templo. Ese mismo año fue restaurada, se le repuso el brazo perdido, se le dotó de una nueva cruz y se le asignó su actual advocación, tomando el nombre del templo. Desde entonces recibe culto como Santísimo Cristo del Espíritu Santo, conservándose actualmente en el muro norte de la iglesia. Fue restaurado nuevamente en 1986 y 1996

Sale en procesión sobre unas andas diseñadas por el pintor y escultor Antonio Pedrero y realizadas en madera por Manuel Franco Fernández. Sobrias en decoración, apenas presentan una cenefa vegetal rematada en crestería lobulada y los símbolos de los evangelistas (Tetramorfos), tallados por Miguel Pérez y Arturo Álvarez.

Destacan del conjunto los tenebrarios que iluminan al Cristo, inspirados en los del oficio de tinieblas, con siete velas. Diseñados por Pedrero, fueron realizados en hierro forjado por Miguel Fernández Calles.

Estameña blanca

la vestimenta

Vestimenta Espíritu Santo

Los hermanos visten túnica de estameña blanca con un cíngulo de esparto y un capillo del mismo tejido, con el anagrama de la hermandad en el pecho. El capillo incorpora una decoración de costuras en zigzag, evocadora de tradiciones textiles populares de Aliste y Tras os Montes, donde también se sitúa el emblema de la hermandad, en tejido “picado”. Completan su atuendo con sandalias franciscanas negras y un farol de mano que portan durante la procesión

El hábito de la hermandad fue concebido para reflejar su espíritu fundacional de humildad y austeridad, con una marcada inspiración monacal y medieval. En colaboración con la firma García Casado, se buscó un diseño singular, diferente al de otras cofradías y económicamente accesible. Inicialmente se contempló el uso voluntario de sandalias franciscanas negras, que pasaron a ser obligatorias en 1992.

En cuanto a la iluminación, el proyecto original preveía faroles de mano, sustituidos provisionalmente por velones y posteriormente por antorchas. En 1991 se implantan de forma definitiva los faroles de mano, conforme al proyecto original.

Rasgos distintivos

singularidades

CAMPANIL

Abre la procesión un enorme campanil de bronce a modo de gran Barandales que anuncia la Pasión a los zamoranos y cuya campana reproduce durante la procesión el sonido de la de la iglesia del Espíritu Santo. Portada a hombros por doce hermanos, en 1977 Miguel Hernández Calles realiza y diseña en forja las andas sobre las que se porta la campana.

INCENSARIO

Cuatro hermanos portan el incensario -más bien un pebetero- diseñado y realizado en forja por Miguel Fernández Calles en 1979. Con su perfume anuncia el paso de Cristo por las calles.

CRUZ GUÍA

En 1978 se estrena una nueva cruz guía donada por los hermanos Manuel y José Alonso Luengo. De inspiración románica, fue diseñada por José Alonso Luengo y realizada en madera por Julián Román Gonzalo “Alito”.

CRUZ DE PENITENCIA

Es la que cierra la procesión y fue realizada en madera y hierro por Ricardo Flecha Barrio, autor también de las varas de mayordomía y el báculo presidencial.

TINIEBLAS

Las carracas o “tinieblas” están formadas por la unión de ocho carracas simples percutidas con una rueda dentada con una manivela. Se construyeron siguiendo el modelo de las que se utilizaban en el Real Monasterio de Sancti Spiritus de Toro.

 

Voces

la música

La música vocal está ligada a la hermandad desde su fundación. Desde 1976 cuenta con un coro de voces graves que a partir de 1978 se incorpora al recorrido de la procesión.

En 1979 el musicólogo y compositor Miguel Manzano compone expresamente para la hermandad el “Crux Fidelis” a dos voces (tenor y bajo) para ser interpretado durante la procesión y el “Christus Factus Est” a tres voces -tenor, barítono y bajo- para el acto penitencial de la Catedral. Ambas alternan gregoriano con polifonía. Su primer director fue Francisco Javier Escudero hasta que en el año 2000 le sucede Eduardo Vidal, autor del ‘Popule meus’ que interpreta el coro, que ha ido incorporando nuevas piezas a su repertorio.

Imprescindibles

momentos

Por el silencio y recogimiento, la salida y entrada de la procesión en la iglesia del Espíritu Santo tiene una gran emotividad en la plazuela, junto a la iglesia abacial.

La subida y bajada por la Cuesta del Mercadillo arropa con su arquitectura medieval -uno de los cubos de la muralla- y su estrechez el paso del cortejo, como ocurre con las inmediaciones de la Calle del Troncoso, una de las más bonitas de la ciudad. Otro lugar destacado es la Plaza Fray Diego de Deza, con la imponente iglesia románica de San Ildefonso como telón de fondo.

La Plaza de la Catedral, con los hermanos dentro de su atrio, constituye su momento álgido con la celebración del acto penitencial y la interpretación del himno “Christus factus est”, escrito por Miguel Manzano.